miércoles, 22 de febrero de 2012

Probando Suerte - Capitulo 3


Capitulo 3: ¿Una Primera o Una Segunda Cita?



- Bueno, creo que es hora de irme a casa - dijo Matt tras bostezar y estirarse.

Habían terminado de ver una pelicula de terror durante la cual Lily no habia parado de dar grititos, abrazar un cojín, apretar el brazo de Holly y de Matt. Holly se había reido en varias ocasiones por la mala calidad de algunas escenas y había gritado en otras y Greg y Matt, se habían cogido de la mano en una escena de miedo y ya no la habían soltado hasta que Holly encendió la luz tras acabar de ver la película.

- ¿Tienes que irte ya? - Greg se sintió repentinamente triste y ansioso. No quería que Matt se fuera, tenia miedo de no volverle a ver.

- Si, pero, ¿te apetece que quedemos mañana para comer?
- Claro! ¿Te parece bien en El Mexicano a la 13:00h?
- Nos vemos allí, pero por si acaso, este es mi número de teléfono. - Cogió su boli y se lo apuntó en una servilleta, luego se lo entregó.

Lily daba saltitos mientras los obsevaba.

- Bueno Greg, ha sido raro la manera de conocernos, pero por nuestra parte nos alegramos mucho de haberlo hecho. Espero volver a verte. - Se despidió Holly.
- Lo mismo digo.- Secundó Lily.

- Gracias por todo chicas, ha sido raro pero no ha estado nada mal pero es realmente tarde y tengo que irme.
- Yo también me voy ya, te acompaño fuera. - Dijo Matt.
- Oh! ¿Ya te vas Matt? Bueno, en ese caso, llamanos para comer juntos esta semana ¿Ok? - Le dijo Holly.
- Ok.

Los cuatro se despidieron, los chicos salieron de la casa y en el momento en el que Holly cerró la puerta Lily comenzó a reir a carcajadas y saltar por todas partes.

- Estoy feliz!!! Si, Matt ha encontrado novio!!!
- Jajaj, pequeño duende...todavia queda mucho para eso, si es que ocurre.
- Claro que ocurrirá!!! Ya lo verás!!! ya lo verás!! - Aseguró la pequeña Lily.
- Bueno, pero lo primero es lo primero,  vamos a recoger y a dormir que ya es muy tarde.
- Y por qué no dejamos para mañana lo de recoger??
- No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy...No te gustará tener que recogerlo cuando te levantes, creeme.

Así pues, las chicas recogieron todo lo de la cena, limpiaron, y ordenaron el salon y se fueron a dormir o al menos a intentarlo, ya que Lily estaba tan contenta con lo que había pasado que no podia dejar de darle vueltas y de imaginar el futuro. Por su parte a Holly le estaba pasando factura haber visto esa peli de terror, algunos de los sustos le habían puesto de los nervios y le costaba reconciliar el sueño. Finalmente, consiguieron dormirse.

martes, 21 de febrero de 2012

Disculpas

Lo siento, siento mucho toda esta espera, pero he estado muy ocupada haciendo prácticas en un hotel y ahora estoy con gripe.

Mi vida ha estado bastante liada estos últimos meses, espero que eso cambie y tener tiempo de escribir y publicar.

Muchos besos.

Crisof89

martes, 3 de enero de 2012

¡¡¡ FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO !!!

¡¡¡ FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2012 !!!

Siento la pausa....pero con las fiestas me es imposible escribir...

Prometo que en cuanto acaben las fiestas me pongo de nuevo a ello.

Besos

martes, 20 de diciembre de 2011

Probando Suerte - Capitulo 2

PROBANDO   SUERTE



CAPITULO 2: EL REPARTIDOR DE PIZZAS


- Buenas noches!

- Buenas noches señorita! Le traigo las pizzas que encargaron. Son 23 euros.

- Si, gracias, démelas, en seguida vienen a pagarle. - Le informó Holly mientras cogía las pizzas calientes.

- ¡Ya voy Holly! Es que no encontraba la cartera por ninguna parte y al final la he......encontrado.

A Greg se le cortó la respiración en cuanto vió al repartidor.

- Greg, vamos! Quieres pagar de una vez a ... Perdona, ¿cómo te llamas?

- Matt.

- Greg, paga a Matt, vamos!

Pero Greg ni se inmutó, se había quedado mirando fijamente a Matt con la boca abierta y la cartera en las manos y Holly se percató de que Matt también miraba fijamente a los ojos de Greg con una gran sonrisa en su rostro.

- Lily!!! Creo que deberías venir a ver esto!!! - Holly se lo estaba pasando pipa.- Creo que nuestro Greg se ha enamorado!!!

- ¿¡¿ Qué?!? ¿¡¿ Cuándo?!? ¿¡¿ De quién?!? Oh!! - Dijo Lily asomándose por encima del hombro de Greg que continuaba paralizado. - WoW!!! Ya! Claro! ¿Cómo no? Tú le has visto bien? - Le susurró al oído.- ¡Está cañón! Rubio, alto, fuerte, sexy, ojos verdes, piel morena y sonrisa deslumbrante. - Enumeró las cualidades de Matt.- ¿Ya sabemos el nombre?

- Matt, y creo que está en el mismo estado que Greg. - Le dirigió la mirada a Greg.

Lily miró a uno y a otro y corroboró la afirmación de Holly.

- Sin duda. ¡¡¡Tengo una idea!!! - Dijo mientras daba un saltito y levantaba su fino dedo índice.- Matt. Matt. ¡¡¡ MATT!!!

El aludido salió de su ensimismamiento y miró a Lily.

- Hola Matt. Soy Lily y ellos son Holly y Greg. Verás, estamos viendo una peli de terror y la verdad es que, bueno, nos has dado un gran susto y como es tan tarde y todo está tan oscuro, necesitamos que alguien fuerte nos haga compañía y nos haga sentir seguros... ¿Por qué no pasas y te unes a nosotros? Todos compartimos cena contigo.

-Eh...Yo....Estoy trabajando....

- Ya, ya, ya... Pero quedan 5 minutos para que se acabe tu turno, lo sé, trabajé de repartidora no hace mucho. Llama a tu jefe y dile que vas directo a casa. - Le dijo mientras le hacía entrar.

- Eh.... Bueno...Supongo que puedo hacerlo. Si no le importa a to ¿novio y tu hermana?

- Jajaja. Greg no es mi novio!!! Sólo somos 3 buenos amigos. Además Holly y Greg desean tanto como yo que te quedes ¿verdad chicos?

- ¡Si! - Dijo de inmediato Greg.

- Por fin das señales de vida chico! - Holly no pudo evitar reir.- Está claro que queremos que te unas a nosotros, algunos más que otros. - Aclaró mirando a Greg, quien se puso colorado al segundo.

Finalmente entraron todos en casa, Matt llamó al jefe, mientras tanto los tres amigos preparaban todo en el salón.

- Greg, no puedes quedarte embobado delante de Matt, tienes que darle conversación o pensará que eres lento.- Le instó Lily.

- Es que no sé qué me pasa que me quedo congelado cuando lo veo, nunca me había pasado. Sólo es un chico más.

- ¡¿Un chico más?! No, no, no. Entre Matt y tú pasa algo, lo sé, hemos visto como os habeis quedado cuando os habeis visto, anímate a hablar con él. - Aconsejó Holly.

- Eso, quizás consigas una segunda cita si... - Animó Lily.

- Lily! Ni siquiera sabemos si él también es homosexual, estais dando las cosas por sentado. - Recriminó Greg.

Una Historia Algo Diferente.


Una Historia Algo Diferente.

Esta historia está inspirada por la saga Crepúsculo, he tomado prestadas algunas descripciones, lugares o personajes, pero la mayoría es pura imaginación mía




(Los diálogos se entenderá que son en inglés salvo especificación en caso contrario)

Introducción.

Me encontraba en el aeropuerto de Los Ángeles a punto de tomar un vuelo a Seattle. El vuelo duraría casi 3 horas,
Forks… ¿Cómo será? Lo busqué en Internet para informarme cuando me enteré que había ganado el concurso de Planificadores Turísticos (en el que había participado sin mucha esperanza de ganar pero obligada por mi gran amiga Natasha o Tash, como a mí me gusta llamarla), pero la única información que encontré es que se situaba en el estado de Washington, que era una pequeña población de poco más de 3000 habitantes (es decir, que casi todos conocen hasta el más mínimo detalle de todos…¡una pesadilla!), que era uno de los lugares más lluviosos del país y que en los alrededores se situaba una reserva india llamada La Push.

El premio del concurso en el que yo había participado consistía en la adquisición de un puesto de Planificador Turístico en un destino que permanecería en el anonimato hasta conocer al ganador, en este caso yo, Catalina Suarez.

A pesar de no saber cuál sería mi destino en caso de ganar el concurso Tash me animó a participar sabiendo que necesitaba urgentemente un trabajo seguro con sueldo fijo en el sector del Turismo, donde sirviera mi titulación de Técnico Superior en Información y Comercialización Turísticas, y pudiera poner en práctica los conocimientos adquiridos en los 2 años que duraba el curso que hice en mi tierra natal, España.

Hace 2 años vine de vacaciones a EEUU para conocer algunas de las ciudades de más renombre del país, fue un regalo de un buen amigo, Guillermo, un joven de 24 años, de 1.78 de estatura, moreno, corpulento, de ojos marrones, vivaracho, divertido y detallista que había conocido 5 años atrás convirtiéndose en un pilar fundamental de mi vida, y que me acompañó en la realización de mi gran sueño, ya que desde pequeña soñaba con este viaje, y desde que él lo supo me prometió que se encargaría de hacerlo realidad, ¡Y vaya si lo hizo!

Visitamos Nueva York, Boston, Washington, Chicago, Las Vegas, San Francisco y por último…Los Ángeles. Huelga decir que me encantaron todas y cada una de las ciudades, cuando conocimos Nueva York ¡casi me da un infarto! Aquello superaba todo lo que había imaginado o creía que sería…Pero sólo una ciudad hizo que de verdad ya no pudiera regresar a España…Los Ángeles…No por lo que muchos creerán…por ser Hollywood, cuna de artistas y famosos…sino por ser una ciudad tan cosmopolita sin llegar a ser tan agobiante como Nueva York con sus enormes rascacielos y edificios altos y tanto tránsito…Los Ángeles era (y es) una ciudad de gran interés turístico, donde convergen diferentes clases de turismo, donde el clima es…prácticamente perfecto. Cuando me di cuenta de todo eso, cuando vi que podría crecer mucho profesionalmente en esa ciudad y que me había enamorado de ella decidí que haría todo lo posible por quedarme.

Inmediatamente hice participe de mis planes a Guille y su reacción no me decepcionó, él siempre me apoya incondicionalmente aún sabiendo que algunas de las cosas que planeo son locuras sin sentido alguno…, y además me animó a hablarlo con unos amigos que habíamos hecho en esos días que llevábamos en la ciudad…Natasha y Javier.

Los conocimos en un Starbucks una tarde que salimos a pasear por el centro de la ciudad. A mí me encantan los cafés de Starbucks, ¡soy adicta a ellos! Así que en cuánto una de esas cafeterías apareció en mi campo de visión arrastré a Guille hasta ella.

Nos encontrábamos en la cola esperando para hacer nuestro pedido y yo le traducía lo que ponía en los carteles informativos con la variedad de cafés a escoger ya que Guille no sabía nada de inglés, nunca fue un buen estudiante, y yo tenía un nivel medio, cuando llegó nuestro turno. Yo le dije inmediatamente mi pedido al dependiente:

-Un Frapuccino Caramel de Café, y…-

Guille tardó un par de minutos en decirme cuál quería él, le dije al dependiente su pedido y nos pasamos a la cola que había al final de la barra para recoger el pedido.

Mientras esperábamos Guille empezó a preguntarme cómo se decían algunas cosas y frases en inglés a lo que yo le respondía y él intentaba repetir fracasando por completo. Entonces alguien a nuestras espaldas se dirigió a nosotros:

- Perdonad...-

Nos giramos para encontrarnos con una pareja. Él era casi tan alto como yo…así que rondaría el 1,82m de estatura, de pelo castaño, ojos color caramelo, tenía las facciones de la cara muy marcadas y un perilla recortada, su cuerpo era atlético y junto con su ropa indicaba que le gustaban los deportes, no pude evitar pensar que entre ellos seguro estaba el surf…ya que su piel era de un color café como el que se consigue pasando muchas horas al sol. Ella era rubia, claramente estadounidense, debía medir 1,65m, de constitución media, no era la típica rubia de infarto, sino que se la veía bien, en su peso, saludable. Tenía los ojos azules y en forma de avellana, eran preciosos, la nariz era más bien redondeada y tenía una gran sonrisa que le iluminaba el rostro, me recordaba a Campanilla la de Peter Pan.

- No he podido evitar escucharos y me he dado cuenta que sois españoles. Me llamo Javi y ella es Natasha, mi novia ¿vosotros sois…?

- Yo soy Guille y ella es Catalina…- dijo dándole la mano a Javi.

- Cata, prefiero que me llamen Cata, encantada – dije dándoles 2 besos a cada uno – Hmm… ¿Hablas español Natasha?

- Un poco, lo entiendo bastante más que hablarlo…- contestó con una sonrisa tímida como de disculpa.

- ¿De qué parte de España sois chicos? – Preguntó Javi de manera casi impaciente.

Y así es como comenzó nuestra amistad, tomando un delicioso café juntos, contando un poco de cada uno y quedando para salir los siguientes días para conocernos mejor.

Así pues, una vez tomada la decisión de quedarme en Los Ángeles y siguiendo el consejo de Guille, les hice participe de ella a nuestros nuevos amigos, que se pusieron muy contentos y me ayudaron en todo para poder hacerlo, me presentaron al padre de Tash, John, que era abogado y que dijo se encargaría de todo sin coste alguno, y decidieron (sin consultarme) y me impusieron que me quedara a vivir con ellos por tiempo ilimitado, convenciéndome tras exponerme los motivos, entre los que estaban: que en poco tiempo me había convertido en su mejor amiga y me veían más como una hermana y que ellos tenían un bonito dúplex con jardín, de 3 dormitorios, uno para ellos, otro para el día que decidieran formar una familia, y el último, que hasta ahora era para las visitas, que según afirmaban me llamaba a gritos para que me instalara.

Guille regresó a España y se hizo cargo de todo desde allí en continuo contacto con John, y se encargó de mandar todo lo de la lista de cosas que necesitaba que le di, así pues, pasé 2 meses entre idas y venidas con John a consulados, embajadas y demás lugares oficiales para arreglar mis papeles. Resulta que John, quien por cierto corrió con todos los gastos de todo, tanto de trámites legales como de mudanza, etc., era uno de los mejores, y por tanto, más conocidos y adinerados abogados de la ciudad.
Así entre recados legales y comidas familiares 3 veces a la semana en casa de John, acabé integrada en la familia. John y su esposa, Dafne, me acogieron como a su hija, para ellos yo era tan importante como Tash y se esforzaron para conocer todo, y cuando digo todo es TODO, de mí, (Dafne es implacable para sacar información más aún con ayuda de Tash).

Tash, era hija única, pasábamos prácticamente todo el día juntas y llegamos a conocernos muy bien, congeniamos a la perfección, así que ni que decir que me veía como su mejor amiga, y como su hermana de toda la vida. Algunas veces nos acompañaba a John y a mí, para aprovechar e ir de compras, una de sus actividades favoritas, o a alguna otra actividad al finalizar los trámites, yo aceptaba acompañarle pero me oponía rotundamente a que me comprara nada a lo que ella hacia oídos sordos alegando que tenía que ayudarme a seguir la moda. Y Javi…él se autoproclamó mi hermano mayor (me sacaba 3 años), mi cuñado y por supuesto mi mejor amigo (algo con lo que picaba a Guille que afirmaba que mi mejor amigo era él, y a mí me hacía gracia y me honraba esta especie de pelea por mi mejor amistad).

John, como he dicho es abogado, Dafne, ama de casa, esposa, madre y suegra entregada, Tash es asesora de moda (de ahí su pasión por ir de compras y llenarme el ropero) y Javi, como deduje al principio, se dedica a los deportes. Es profesor de actividades físicas, es decir, imparte clases de surf, piragüismo, windsurf, otros varios deportes y además es entrenador personal y monitor en un buen gimnasio de la ciudad. Yo conseguí un trabajo de dependienta en una tienda de ropa, pero en una de las de marca de renombre, claro está con ayuda de Tash quién tenía la esperanza de que eso ayudara a mi aprendizaje y mejora de gusto para vestir, aunque ambas sabíamos que esto era temporal, lo que pasa es que necesitaba un trabajo urgentemente para conseguir un sueldo que me permitiera cubrir mis gastos y tras un tiempo buscaría un trabajo en el sector del turismo, mi especialidad. Pero parecía que nunca pasaba el tiempo suficiente como para que yo me arriesgara a cambiar de trabajo y así es como llegamos de nuevo al maldito concurso de Planificación Turística.

Hace 1 mes Tash llegó emocionadísima a casa después de haber estado todo el día trabajando.

- ¡¡¡ Cata!!! ¡¡¡ Cata!!! ¡¡¡ Tengo una muy buena noticia!!! – me dijo en Inglés (pues acostumbrábamos a hablar en

una vez allí cogería una avioneta que me llevaría a Port Ángeles, según creo ese vuelo duraría 1 hora y luego me esperaba otra más en coche hasta llegar a un pequeño pueblo llamado Forks. nuestro idioma cada una (ya que nos entendíamos a la perfección tanto en Español como en Inglés y era divertido que una dijera algo en Inglés y la otra le contestara en Español…) entre nosotras cuando estábamos solas en Inglés cuando estábamos con sus padres, Javi y yo estando solos en Español y si sólo estábamos Javi, ella y yo hablábamos en Español. Básicamente hablábamos en el idioma de la mayoría que hubiera)… mientras entraba en casa, dejaba sus llaves en el aparador de la entrada y colgaba su abrigo en el perchero.

-¡Estoy en la cocina! - Yo había llegado a casa hacía hora y media y estaba preparando la cena y poniendo la mesa. Javi aún tardaría 45 minutos más en llegar.
- Cata, adivina a quién he estado asesorando hoy – me dijo mientras entraba a la cocina y me daba un beso - ¿Te ayudo en algo? – dijo mirando a la cacerola que estaba en los fogones y a la mesa alternativamente.
- Puedes ir preparando una ensalada – le señalé la isla que había en el centro de la cocina con todos los ingredientes y utensilios necesarios preparados, a lo que ella asintió.
- Y bien, ¿sabes quién ha sido mi asesorada de hoy o no? – inquirió mientras picaba los tomates.

- Mmm… ¿La esposa de un empresario de renombre del país que ha decidido gastarse unos cuantos miles de dólares ganados por su esposo en caprichos innecesarios que le van a durar menos que un caramelo a un niño? – le contesté un poco irónica. Me desesperaba que hubiera personas con alto nivel adquisitivo que se gastaran dinero innecesariamente y no fueran solidarias a no ser que les sirviera para llamar la atención de la prensa. Pero me molestaba aún más que esas personas fueran las que no hacían nada por ganar el dinero que gastaban, el dinero lo ganaban sus esposos, ellos trabajaban mientras ellas consideraban un trabajo darse a la buena vida, dar órdenes a sus asistentas del hogar, comprar sin miramientos y asistir a galas donde codearse con el resto de la alta sociedad y que les ayudaban a salir en las revistas, principalmente de moda.
- Algo así si, aunque te agradecería que no lo dijeras de manera tan despectiva y pensaras que gracias a esas mujeres yo tengo un trabajo y un sueldo, y que además de gustarme mi trabajo, me ayudan a hacer mi vida y cumplir mis sueños. – Me dijo un poco seria. A pesar de pertenecer a esa misma clase social, los padres de Tash seguían siendo personas humildes y solidarias, y aunque gastaban su dinero en caprichos, destinaban una buena suma de dinero a actividades solidarias sin ánimo de lucro. Así que no se incluían en ese grupo de personas.
- Tienes razón Tash, lo siento, es sólo que cuando llevas toda tu vida viendo cuánto le cuesta salir adelante a tu familia y a ti misma te cuesta, o piensas en las millones de personas muriéndose de hambre en el mundo… darse cuenta de lo desequilibrado que está el mundo económicamente te toca un poco la moral... – me disculpé – Pero dime, ¿a quién has ayudado a renovar el vestuario? – le dije con una media sonrisa y mostrándole que me interesaba por ella.
Ella me mostró una amplia sonrisa y me contestó – A la señora McFly, la esposa del alcalde. Y como es lógico al pasar tantas horas juntas hemos estado conversando de diversos temas, pero sólo uno de ellos te interesa realmente.
-¿Interesarme a mi directamente? – me sorprendí.
- Si señorita. Resulta que me ha comentado que el departamento de turismo del ayuntamiento de Los Ángeles junto con el de otras ciudades está organizando un concurso para encontrar al mejor Planificador Turístico, para que ayude a promocionar el turismo de un destino específico. – Yo la miré algo escéptica y cuando le fui a contestar me cortó – Antes de que digas nada, le he pedido que me haga el favor de hablar con su marido y me mandara toda la información posible acerca del concurso por e-mail, ya que resulta que mi mejor amiga es una planificadora turística en potencia que está desaprovechando su talento y me gustaría ayudar a cambiar eso. Se ha mostrado muy interesada y ha aceptado a mandarme los datos a la mayor brevedad posible.
La miré boquiabierta, no podía creer lo que acababa de decir ni que lo hubiera dicho tan rápido casi sin respirar y sin asfixiarse…mi cerebro parecía bloqueado, estaba tratando de procesar toda la información cuando apareció Javi.
-¡Chicas, ya estoy en casa! Vengo hambriento, pero ya huelo a comi…- dejó de hablar cuando entró en la cocina y vio a Tash preparando la ensalada con una sonrisa de autosuficiencia y a mi mirándola boquiabierta.- ¿Qué pasa aquí?
- Nada –contestó rápidamente Tash sin dejar de sonreír.
- Si, si pasa. Tu mujer….- estaba tan nerviosa no sabía si estaba cabreada, sorprendida o quizás las dos cosas que se me trababan las palabras - tu mujer pretende que participe en un concurso de planificación turística, se ha conchabado con la mujer del alcalde – solté sin poder creer ni lo que había dicho y mirando a Javi cómo si él pudiera hacer algo para solucionarlo o explicármelo.
- ¡¿Qué?!¡Eso es genial! ¿Cuándo es el concurso? ¿En qué consiste?
- ¿Perdón? Estáis locos si creéis que…
- La única loca serias tú si no participaras ¿No ves que es una oportunidad única para que consigas un trabajo que te gusta y en el que puedas evolucionar disfrutando?- contraatacó rápidamente Tash, a lo que claramente le tuve que dar la razón no sin antes refunfuñar un poquito más durante la cena.
Y así fue como comenzó todo y como he llegado hasta aquí, a unos minutos de partir rumbo a Forks en el aeropuerto de Los Ángeles.
-Ten mucho cuidado y llámanos en cuanto llegues – Se despidió John mientras me abrazaba. – ¡Por cierto! Esto es para ti, un regalo que no puedes rechazar porque no lo admitiremos – dijo mientras sacaba un sobre marrón del bolsillo interior de su chaqueta color café de cuero y me lo tendía. Lo cogí y le eché un vistazo a su interior, casi se me cae de las manos, dentro había un cheque a mi nombre con valor de 2500 dólares y 300 dólares en efectivo.
-¡¿Qué…?!¡¿John estás loco?! No pue…- comencé a decir pero él me interrumpió.
- Te he dicho que no puedes rechazarlo, así que acéptalo sin rechistar, ya sabes que para mi eres mi hija y nunca aceptas mis regalos porque dices que son muy caros, tampoco aceptaste la tarjeta de crédito que hice para ti, pero no voy a consentir que rechaces esto, el cheque es para los gastos de alquiler y otros de los primeros meses hasta que te habitúes a aquello, y el efectivo es para el viaje y los primeros días, si necesitas más no dudes en llamarme, ¡pero hazlo! – Me dijo seriamente señalándome con el dedo, de tal manera que no admitía respuesta negativa alguna.
- Está bien, está bien. Muchas gracias John, de verdad – Agradecí mirándole a los ojos y abrazándole fuertemente.
- Cariño, cuídate mucho, come bien, ten paciencia y disfruta del trabajo, y por favor, por favor, avísanos de cualquier cosa que podamos hacer para ayudarte y no olvides que te llamaré todas las semanas. – Me aconsejó y avisó Dafne. La abracé y la llené de besos, le dije que si a todo y le prometí que les avisaría en caso de necesitarlos. Me giré para situarme frente a Tash.
- Te voy a echar mucho de menos Tiny… (Me había apodado así a la vez que yo a ella Tash…ninguno tenía mucho sentido…pero creo que surgieron un día de esos de alcohol, risas y locura)…iremos a verte tan pronto como termines de instalarte, lo prometo ¿verdad Javi? – Él sonrió y asintió.
- Más te vale porque todo esto es por tu culpa – la acusé – pero de momento te doy las gracias, creo que puede ser una buena oportunidad, dentro de unos meses ya veremos si digo lo mismo. – Le sonreí.- Os avisaré en cuanto vea que podéis visitarme.
Ella asintió y me abrazó con fuerza, mientras nos abrazábamos me susurró al oído.
– Mucha suerte hermanita, y no olvides que te quiero y que he hecho todo por ti.
Asentí con la cabeza, le di un beso fuerte y me separé para poder despedirme de Javi.
- Bueno pequeña, reitero lo que han dicho ellos… ¡¡¡ Y !!!... añado que lleves cuidado con los tíos…en un pueblo tan pequeño seguro que la llegada de una chica tan guapa y maravillosa como tú no pasa desapercibida y se lanzarán todos a por ti…pero tú no les des ni la hora, no hasta que vayamos y yo pueda tantear el terreno ¿entendido?
No pude evitar soltar una carcajada.
-Veré lo que puedo hacer, pero no prometo nada – le respondí pícaramente a lo que él sonrió. Nos abrazamos fuertemente, nos dijimos que nos queríamos, nos dimos un par de besos y me dirigí al avión. Una vez ahí apareció el nudo en el estómago síntoma de los nervios que me envolvían.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Amor A Primera Vista En El Edén


Amor A Primera Vista En El Edén







Disclaimer: Algunos personajes y nombres le pertenecen a Stephenie Meyer, otros son fruto de mi imaginación.

  Estaba trabajando, esa mañana en particular había más trabajo que de costumbre, teníamos previstas 4 entradas de grupos que ocuparían casi todas las habitaciones, más 5 entradas independientes y las que pudieran surgir directamente sin reserva. Faltaban por hacer las rooming list de 2 de los grupos ¿Qué hicieron el turno de tarde y de noche de ayer?¿Tanto les costaba hacer un par de roomings…? Tendría que hablar con ellos, darles un toque…no podían dejar algo tan importante y sencillo para última hora…


-Anahí ¡Esto es un desastre! El grupo de estudiantes llegará en 1 hora, y el de los invitados de la boda más o menos también y todavía no están ni las roomings…¿Qué hacemos? ¡Ay, Dios mio! Siento que me va a dar un ataque…-Me dijo Davinia visiblemente nerviosa y preocupada.


Davinia era mi compañera de trabajo, las 2 éramos recepcionistas en el resort Edén del Mar, en Bairiki, Kiribati, en el océano Pacífico al Noreste de Papua, Nueva Guinea. Si ya sé…en la otra punta del mundo para alguien como nosotras, que éramos españolas, pero era un lugar paradisiaco, pequeño y acogedor…al que el nombre del hotel hacia honor. Yo llegué aquí hace 3 años y conocí a Davinia que llevaba 2 más aquí. En seguida nos hicimos inseparables, quizás por ser del mismo país…aunque la verdad el por qué no importa, lo que importa es que nos complementábamos a la perfección, ella era bastante histérica, alegre, algo tímida, pero era muy buena persona y una excelente amiga, era mi apoyo en la isla, mi familia. Por otro lado yo era algo más tranquila, igual de alegre que ella, más extrovertida y con mucho carácter. Físicamente también nos diferenciábamos bastante, ella era bajita de 1,68 m., con un corte de pelo de esos modernos que son desiguales…cortito por detrás pero algo más largo por delante y con un flequillo hacia la derecha, de color caoba, muy delgadita pero bien proporcionada, sus ojos azul claro brillaban con una luz especial y sus pecas adornando su nariz y pómulos la hacían verse adorable.


Yo, sin embargo, era alta, 1,82 m., con una melena un poco por debajo de los hombros pero con un corte escalonado para darle algo de gracia, de color castaño oscuro pero con mechas cobrizas para darle luminosidad, mi cuerpo no estaba muy bien proporcionado, aunque había conseguido quitarme los quilos que me sobraban durante toda mi adolescencia, no tenía un cuerpo de esos de infarto, todavía había mucho que hacer para mejorarlo, pero estaba en ello…


-Para empezar Davi…respira hondo y tranquilízate o me pondrás más nerviosa de lo que ya estoy…y ahora…tu ocúpate de la rooming list del grupo de estudiantes y yo me ocuparé del de la boda, "Divide y Vencerás" así acabaremos antes – le sonreí ante mi solución.


-Ya, vale, ¿pero cómo vamos a hacer para no mezclar los grupos si lo hacemos por separado?


- Vale, tienes razón, miremos primero las habitaciones libres que hay – le dije mientras buscaba en el ordenador central de Recepción el planning de habitaciones del hotel – mira, tenemos el grupo de jubilados en las plantas 1 y 2, el de noruegos en la 8 y 9, entre la 3 y la 4 hay clientes directos…eso nos deja las plantas 5, 6 y 7 totalmente libres… para estos 2 grupos y el resto de las habitaciones de las plantas 3 y 4, para los clientes independientes y los que puedan surgir de improviso…Y además, estoy pensando que…contamos con las 10 cabañas Junior Suites…porque los huéspedes de la cabaña 3 se fueron hace 2 horas…a ver…yo tengo para pre asignar….a 27 personas, creo que a los de la boda les gustará eso de estar en cabañas, a ver si hay suficientes…los novios solos en una cabaña…los padres de cada uno igual…ya van 3 cabañas…la hermana de la novia y su marido en otra…ya son 8 menos…y 4 cabañas…el resto de invitados que vayan 4 personas por cabaña…y luego me queda 1 persona….que no saben si vendrá con pareja o no…


-Entonces quédate tú con las cabañas y yo distribuyo a los estudiantes entre las plantas 5 y 6, dejaremos la 7 libre porque Lauren todavía no me ha dicho que las chicas la hayan limpiado…-Resolvió.


-Muy bien, de todas maneras voy a llamarla para ver si puede hacer la cabaña 3 antes de que llegue el grupo y le preguntaré por la planta 7 –contesté. Durante la siguiente media hora nos dedicamos a distribuir los grupos en las habitaciones, atender el teléfono y a los huéspedes y compañeros que acudían. Justo cuando terminaba de preparar los sobres de las llaves de cada cabaña con el nombre y número de las personas que iban en cada una llegó el grupo de noruegos. Davinia me miró nerviosa.


- ¡Ay Dios mío! Todavía voy por la mitad…-me dijo.


-No te preocupes, yo me encargo…será rápido – le afirmé. Y no podía estar más equivocada, tardé otra media hora en repartir los sobres de las habitaciones y explicarles cómo llegar hasta ellas a todo el grupo porque estaban demasiado entretenidos observando el hotel y las vistas y haciéndose fotos. Finalmente, cuando todos se fueron hacia los ascensores para subir a sus habitaciones giré sobre mis talones con un suspiro, Davinia me miraba, puse los ojos en blanco y refunfuñé.


- ¿Es que no podían esperar a estar cómodamente instalados para bajar a fotografiar lo que les viniera en gana? Y ¿qué pasa, que todos los turistas noruegos viven borrachos? - Davinia rió ante mi comentario. – En fin…veo que ya has terminado con la rooming de los estudiantes…¿te importa ya que estás delante del ordenador hacer el check-in de los noruegos?- Davinia asintió, me cogió la rooming list y se giró hacia el ordenador. - Mientras, yo respiraré y me tranquilizaré, porque estos me han alterado un poco…-dije mientras me sentaba en una silla.


- No creo que tengas mucho tiempo para relajarte…-dijo de repente – Ahí viene otro grupo y por lo que veo no parecen ni estudiantes, ni jubilados así que debe ser el grupo de la boda…te toca salir de nuevo al ruedo torera – bromeó.


 Eché un vistazo a la entrada, vi bajar de un autobús un grupo de personas de diferentes edades, por lo que ciertamente debía ser el de la boda, suspiré fuertemente, cogí la rooming list del grupo y los sobres con las llaves, me levanté, planché las arrugas de mi vestido con las manos y me dirigí a la entrada para recibirles. Me situé frente a ellos que estaban terminando de coger sus maletas del autobús. Tragué saliva, inspiré…


-¡Buenos días y bienvenidos al Edén del Mar!- un montón de cabezas se voltearon a verme – Mi nombre es Anahí y ustedes deben ser del grupo de la boda de Alice Cullen y Jasper Hale ¿me equivoco?


-¡Si, así es! – contestó una joven de piel pálida, bajita, debía medir 1,60m. más o menos, delgada y con el pelo corto de color negro con un mechón para cada lado. Tenía facciones finas y ojos del color caramelo y andaba de manera grácil como si bailara, parecía una chica muy alegre, me recordó a un duendecillo –sonreí ante mis pensamientos. – Yo soy Alice, y él…-dijo tirando del brazo de un chico alto y musculoso, con cabello de color miel, para ponerlo frente a mí. – es Jasper, mi ya marido, así que ahora somos Alice y Jasper Hale. –Se presentó emocionada.


- ¡Enhorabuena! – Si ya estaban casados y esta era su luna de miel…¿Por qué se habían traído a toda esa gente? Que pareja más rara…pensé - Si hacen el favor de seguirme les mostraré las habitaciones donde se van a hospedar, creo que se van a llevar una grata sorpresa – les indiqué dirigiendo un guiño de ojos a Alice.


El grupo entero se dispuso a seguirme, atravesamos el hall, yo le indiqué a Davinia que los iba a acompañar, para salir por la puerta corredera a la derecha de Recepción que daba a un jardín lleno de flores muy coloridas y seguimos un camino de madera que llevaba a la playa y a las cabañas donde se alojarían. Por el camino Alice me daba conversación, me preguntó sobre la isla, las actividades previstas, las comidas, me contó que estaban muy unidos a su familia y que toda ella apenas había podido descansar por culpa de los preparativos de la boda y la boda en sí, así que a Jasper y a ella se les ocurrió invitarles a disfrutar de la isla con ellos – Ah, claro, eso lo explicaba todo, me dije a mi misma- y al notar mi acento preguntó por mi origen.


-Perdona que sea indiscreta, pero… ¿de dónde eres? Es que he notado que tienes un acento que en absoluto es inglés…-me dijo a modo de disculpa.


- Tranquila, no pasa nada, yo también hago preguntas así de vez en cuando. Soy de España, llegué aquí hace 3 años.


- ¡¿De España?! Wow, todavía no he podido visitarla pero tengo entendido que es un país muy bonito y cultural, algunas de mis amigas han ido varias veces, dicen que se han vuelto adictas a los chicos, las fiestas y la comida española – me dijo divertida.


- Si bueno, los chicos me hablaron de una fiesta en la que corren delante de toros, esa que van todos vestidos de blanco y rojo…dijeron que era un subidón de adrenalina.- Añadió Jasper.


- Si, eso son los San Fermines, y déjame decirte que son bastante peligrosos y que no todos los españoles apoyamos esa parte de las fiestas, pero si, sin duda España crea adicción – asentí sonriendo y recordando mi país. Llegamos a las cabañas y no tardé ni 1 minuto en escuchar las expresiones de asombro del grupo entero…silbidos, jadeos y palabras como "Wow","Vaya" y "Caramba" salieron de las bocas de casi todos ellos. Me giré para ponerme frente a ellos.


- Tenías razón, ¡Me encantan! No sabía que el hotel también tuviera cabañas…esto sí que es una sorpresa…- aseguró Alice - ¡Gracias, gracias, gracias y mil veces gracias! –dijo mientras se abalanzaba para abrazarme con sus brazos alrededor de mis hombros. Me sorprendió fue totalmente inesperado, pero sonreí ante su alegría. Jasper la miraba con una sonrisa de oreja a oreja y asentía levemente con la cabeza, eso debía ser típico de Alice.


Después hice la repartición de llaves y les expliqué a todos dónde estaban sus cabañas mientras iban pasando de uno en uno para decirme su DNI para poder anotarlo en la Rooming…sólo me faltaba un DNI…alcé la vista y ahí lo vi. Parecía un modelo…pero un modelo de la perfección física…era alto, de cuerpo atlético, tenía el pelo de un castaño caoba y despeinado…como a mí me gustaba, las facciones de su cara eran finas parecidas a las de Alice, lo que me hizo pensar que debía ser su hermano, y unos ojos verdes…con una mirada intensa, una mirada dirigida a mí, me observaba fijamente de arriba abajo como si tuviera rayos X en los ojos , reparó varias veces en mi escote algo generoso…él vestía una camisa blanca con las mangas arremangadas hasta los codos, unos pantalones pesqueros beige y unas deportivas blancas…y yo, yo estaba paralizada, embobada y sin aliento, un calor recorrió todo mi cuerpo y empecé a notarme un poquito húmeda, mi cabeza era como un remolino…no era capaz de hilar un pensamiento con otro. Hice un esfuerzo enorme por concentrarme ¡seguro que parezco idiota!¡Venga Anahi concéntrate…¿qué es lo que tenía que decir?¡ Ah si!
 -Sólo queda usted, así que debe ser…-revisaba la lista en busca de su nombre cuando él mismo me lo proporcionó.


-Edward Cullen, hermano de la novia, bueno…de la esposa para ser más correctos…- me dijo con una media sonrisa que me robó el aliento.


-Eh…sí, claro, aquí está, ¿me dice su número de DNI si es tan amable?- le dije sin mirarle, porque si lo hacía perdería la concentración, la poca que tenía en ese momento.


- Claro….-me lo dijo y mientras lo anotaba en la lista no pude dejar de darme cuenta de la hermosa voz que tenia, era una voz aterciopelada, cada palabra que salía de su boca se sentía como una caricia…Pero no, no podía seguir así, tenía que concentrarme y no dejar que mi cabeza fuera a más.


- Veamos, su cabaña es la número 8, nos dijeron que podría venir acompañado… ¿su pareja vendrá más tarde o mañana? – inquirí. Rogaba porque estuviera solterito, porque verlo con otra me haría morir de envidia.


-No tengo pareja,- …¡Gracias a Dios!... - aunque no tengo duda alguna de que cuando hicieron la reserva esperaban firmemente haberme emparejado con alguien a más tardar el día de la boda…-confesó.

¡Qué suerte he tenido! No me lo puedo creer, esta solterito y por lo que dice sin ningún tipo de compromiso… Quizás pued… ¿Pero qué digo? ¡Concéntrate Anahí!, no puedes seguir así, es un huésped del hotel y está esperando a que le indiques dónde está su cabaña…

-En ese caso… ¿Le gustaría consultar con alguno de sus compañeros de grupo el que comparta habitación con usted? Lo digo porque las cabañas son de 2 dormitorios y…


- La verdad es que no, me gusta disponer de una cabaña sólo para mí, y compartirla cuando y con quien quiera…-me dijo con un toque pícaro en su voz. ¿Estaba ligando conmigo? ¿Él también sentía atracción por mí? No tendría tanta suerte…- Y, por favor, tutéame. Ya sabes mi nombre, DNI, parte de mi parentesco y mi estado civil…- enumeró - creo que ya puedes tutearme…aunque para ser justos, ¿no debería saber yo también algo de ti? No sé, mínimo tu nombre, tu estado civil y tu origen…porque ese acento…no es para nada inglés ni francés…- exigió…si es que a eso se le puede llamar exigir. Yo sonreí como una tonta, no sabía si debía…pero las palabras salieron de mi boca sin darme tiempo a pensar.


- Me llamo Anahí, como ya he dicho en la entrada del hotel…-le indiqué- y mi acento es el propio de una española que lleva aquí 3 años.


-Anahí…bonito nombre… si no me hubiera mantenido un poco retirado del grupo estoy seguro que habría estado atento a todo lo que hayas dicho y hecho desde que hemos llegado - ¿Era cosa mía o realmente intentaba ligar? – y eres de España…me gusta, es bonita, he estado en Madrid, Barcelona, Ibiza, Mallorca y Sevilla varias veces…- ¡Cómo no! El típico guiri! (Así llaman en España a los turistas americanos o británicos)- ¿Tu de dónde eres? Y todavía no me has dicho tu estado civil…-recalcó.


-Soy de la costa Este… –él asintió con la cabeza.- Y mi estado civil……….-me miró con mayor interés todavía, como si saberlo fuera lo más importante.- es soltera y sin compromiso. –Él esbozó una gran sonrisa.


-Perfecto – dijo en un susurró que apenas entendí.


- Ahora, imagino que querrás instalarte, así que, si me sigues te llevaré hasta tu cabaña…-me di la vuelta y avancé unos pasos por el camino de madera antes de escucharle decir:


-Te seguiría hasta el fin del mundo. – Sentí como un nudo en el estómago, era de satisfacción, parecía que la atracción era mutua.


 Casi podría asegurar que notaba su mirada recorriendo mi cuerpo de arriba abajo, fijándose en mi pelo suelto ondear con la brisilla del mar y resplandecer bajo el cálido sol, o en mi vestido blanco con detalles finos en rojo que me llegaba hasta la mitad de los muslos, o en mis piernas y en mis pies con esas finas sandalias con delgadas tiras alrededor de mi tobillo y de tacón medio fino. Me estremecí sólo de sentir su mirada en mí a mis espaldas.


Llegamos a la cabaña número 8 y abrí la puerta, me situé al lado de la misma y le indiqué con el brazo que entrara. Él no se movió, sus ojos se habían oscurecido un poco y su mirada no se apartaba de mí…


-Las damas primero por favor…-apuntó él. Así que no me quedó más remedio que entrar yo primero.


- Este es el salón cómo podrás comprobar, todas las habitaciones al igual que el salón tienen vistas al mar– señalé una puerta que estaba a la izquierda del salón. – Ese es el dormitorio de dos camas, y en este otro lado - me giré a la derecha del salón dónde habían dos puertas. – Tienes el dormitorio con cama de matrimonio en la puerta de la izquierda – que me encantaría compartir contigo… ¡Anahí!- Y el cuarto de baño completo y bastante espacioso en la puerta de la derecha en el que encontrarás una bañera jacuzzi. – Empecé a imaginármelo dentro de ella con un montón de burbujas masajeándolo unas velas alrededor una copa de vino tinto en la mano…y a mí dentro de ella también, compartiendo esas burbujas y con mi espalda apoyada en su pecho…me mordí el labio y me sentí humedecer. Sacudí la cabeza intentando sacar esos pensamientos lujuriosos de mi cabeza y me volteé a mirarle.


- Respecto a lo de compartir habitación… ¿sigue en pie la oferta de escoger al compañero? Es que ciertamente la cabaña es muy grande y pensándolo bien, si me gustaría compartirla con alguien.- Sentí una opresión en el pecho…


-Eh…claro, dime el nombre de con quién quieres compartirla, consultaré en la lista en qué cabaña está e iré a exponerle la idea.


-No hace falta que busques en ninguna parte, porque la persona con quien quiero compartirla está frente a mí y se llama Anahí. – Expulsé todo el aire de golpe. Pero el continuo hablando.- Ya sé que todo esto parece una locura, bueno, no lo parece, lo es – sin duda alguna.- nunca lo hubiera imaginado, ni siquiera creía en ello hasta que me he dado cuenta de que es lo que me acaba de pasar…-no entendía de que me hablaba así que fruncí el ceño. –al principio pensé que lo que despertabas en mi era simple deseo, ¡Por Dios, mírate! – se acercó un par de pasos- Eres hermosísima, tienes unos ojos que me hipnotizan y una sonrisa…que me calienta el corazón,-dirigió su mano derecha al pecho, donde estaba su corazón- tu voz es como música celestial para mis oídos…y tus labios…- se acercó más todavía a mí, podía sentir su aliento en mi cara- …tus labios que me gritan que los bese… - me puso la mano derecha en mi pómulo y pasó su dedo pulgar por mi labio inferior, en una suave caricia- desde que te he visto no hago otra cosa que desear acallar sus gritos, acariciar esa piel que debe ser tan suave como la seda…- posó su mano izquierda en mi brazo a la altura de mi hombro y me acarició hasta el codo- si, lo es. – afirmó- Pero eso no es todo…hasta que me has dicho tu estado civil, no había caído en lo importante que era para mí saber si había alguien en tu vida que pudiera disfrutar de todo eso, que pudiera disfrutarte cada día…y cuando me has dicho que no era así, el alivio que he sentido, la liberación de la opresión que tenía en el pecho… me han hecho darme cuenta de que lo que en realidad me ha pasado es…- No podía creer lo que estaba escuchando. No podía ser real, debía ser un sueño, un hermoso sueño del que no quería despertar, no todavía, yo misma había sentido eso por él, lo seguía sintiendo, además de unas ganas imperiosas de que me comiera la boca a besos…contuve el aliento ante su respuesta- que me he enamorado perdida e irracionalmente de ti. –Concluyó con una sonrisa y una mirada insegura y temerosa de que yo no le correspondiera, de que saliera huyendo de allí, pero lo que ocurrió fue todo lo contrario, ya no podía resistirlo más…con sus palabras había desarmado todas mis barreras, mi cabeza ya no razonaba, ahora mandaba mi corazón, que sentía lo mismo por él, y mi cuerpo, que deseaba ser poseído por él.


Me abalancé sobre él dejando caer la rooming list y el bolígrafo que tenía en las manos, le rodeé el cuello con los brazos, enredé una mano en su cabello y lo atraje hacia mí para besarlo. Él se sorprendió por unos segundos, pero enseguida me correspondió, me rodeó la cintura y me atrajo a él. Fue un beso urgente pero delicioso, repasé el contorno de su labio inferior con la lengua y él hizo lo mismo además de suavemente pedirme permiso para explorar mi boca, un permiso que le concedí inmediatamente haciendo lo mismo con la suya. Su sabor era exquisito…sabia… ¿a melón? Me separé lentamente de su boca, lo miré fijamente a los ojos y le dije:


-Ciertamente es una locura, porque a mí me pasa exactamente lo mismo contigo…ya de por sí estoy loca, pero estaría aún más loca si dejara pasar esta maravillosa oportunidad…- Edward me regaló una hermosa sonrisa.


-Entonces seamos un par de locos y disfrutemos de nuestra locura…-me volvió a besar apasionadamente, con un brazo me apretó más contra él y un suave gemido salió de mi boca al notar su cuerpo tan pegado al mío, al sentir su calor…con la otra mano me recorría lentamente la espalda hacia arriba hasta enredar su mano en mi pelo para intensificar el beso y después rodeó mi cuello acariciándolo suavemente, cuando nos hizo falta el oxigeno dejó mi boca para bajar a besar mi cuello, mientras yo cogía oxigeno e intentaba controlar un poco mi agitada respiración él dejó bajar su mano derecha hacia mi pecho y lo rodeó – otro gemido, la excitación crecía en mi a pasos agigantados, ya que sus besos mandaban corrientes eléctricas por todo mi cuerpo al igual que sus caricias…


-Hueles deliciosamente – me volvió a besar en la boca- y eres tan suave- me acarició el brazo, la cintura y bajó lentamente su mano para acariciar mi muslo, a la vez que seguía acariciándome el pecho y me besaba- y te ves tan endemoniadamente sexy con este vestido…-sus ojos estaban más oscuros y me miró descaradamente el escote, un rubor tiñó mis mejillas y sentí un súbito calor…- Me estas volviendo loco, te deseo, y te deseo ahora…pero si voy muy rápido, dilo, te prometo que me detendré, pero dilo ahora, porque si continuamos…no podré parar…- me advirtió…- por favor…por favor no me pidas que pare, te lo suplico.- me volvió a besar apasionadamente, ¿qué podía hacer? Yo le deseaba tanto como él a mí, no, no podía detenerlo, no quería, aunque mi cabeza me gritaba que era una grandísima locura, yo quería seguir con ella hasta el final.


- La que te suplica que no pares soy yo, te deseo y deseo que me hagas tuya – le contesté ronca mientras le desabrochaba la camisa. Él gruñó y me volvió a besar.


-¡Gracias! – me dijo. Y empezó a besarme el cuello mientras me bajaba la cremallera del vestido, metió la mano y me acarició el costado, bordeando el sostén. Yo terminé de desabrochar y quitarle la camisa. Le acaricié el pecho, los hombros, los brazos, el estómago…, lentamente, como queriendo memorizar su cuerpo, imaginármelo sin abrir los ojos.


Edward me bajó los tirantes del vestido, mientras repartía húmedos besos, lamidas y mordiscos por mi cuello y hombros, mi clavícula…saqué los brazos del vestido y él continuó bajándolo hasta mi cadera, una vez allí le dio un ligero tirón hacia abajo y el vestido cayó a mis pies. Se separó un poco de mi muy a mi pesar, para contemplarme. Su mirada…desprendía una lujuria y un deseo sin límites, yo llevaba una ropa interior muy sexy, de encaje, de un color burdeos que combinaba a la perfección con el bronceado de mi piel. Le vi relamerse los labios mientras recorría mi cuerpo con sus ojos, que casi se le habían salido de las órbitas al ver mi conjunto de lencería.


-Eres una diosa, mi diosa – afirmó mientras volvía a pegarme a su cuerpo y recorría mi cuerpo con sus manos lentamente, me abrazó y me hizo caminar hacia atrás, hasta que llegamos a la puerta del dormitorio de matrimonio, abrió la puerta sin dejar de besarme. Por el camino yo le fui desabrochando los pantalones y cuando llegamos a los pies de la cama los empujé hacia abajo hasta hacerlos caer a sus pies y dejarle en sus bóxers negros que marcaban su excitación, no pude evitar sonreír al pensar que eso lo provocaba yo…Edward se deshizo de mi sostén hábilmente, me volvió a enredar una mano en el pelo para acercarme más todavía a él, intensificó el beso mientras con la otra mano me acariciaba el pecho y con el pulgar jugaba con mi pezón ya duro por la excitación, se me escapó un gemido y él bajo dándome besos furtivos por el contorno de mi cara, mi cuello, mi hombro, mi clavícula, hasta llegar a mi pecho…una mano se entretenía en masajear uno de mis pechos y me pellizcaba el pezón y con la boca lamia y besaba el otro, rodeando mi pezón, con una mano le atraje la cabeza más a mí, incitándole a besarlo, a jugar con él…y él captó el mensaje, empezó a jugar con su lengua en él, a morderlo ligeramente y a soplar…alternó un pecho y otro arrancándome varios gemidos y jadeos…notaba como cada vez me humedecía más y más y más. Entonces, él cesó de su juego en mi pecho, para volver a subir a mi boca, me rodeó la espalda con un brazo mientras me sujetaba de la nuca con la otra mano y me recostó lentamente en la cama. Inició un camino descendente de besos, lamidas y mordiscos, a través de mi cuello, mis hombros, mi clavícula, mis pechos y entre ellos, mi cadera, mi estómago, sus manos me acariciaban el cuerpo…caricias furtivas por aquí o por allá…pero su boca siguió descendiendo…llegó al borde de mis braguitas y lo besó para luego acariciarlo de lado a lado, en vez de quitarlas, como yo pensaba que haría y deseaba….besó por encima de ellas mi pubis y continuó bajando, repartiendo besos por mis muslos, piernas, rodillas, tobillos…cuando llegó ahí dejó de besarme, me cogió el pie izquierdo, acarició el tobillo mientras me observaba entera…un gruñido salió de él.


-Eres realmente hermosa, y muy sexy…pero así…-me señaló de arriba abajo- así te ves condenadamente sexy – hizo una pausa, miró de nuevo mi pie, teníamos la respiración agitada, yo muchísimo más y estaba totalmente húmeda…no creía poder esperar…¿que yo era sexy?¿Se había mirado a un espejo? Él sí que era sexy, a un grado elevadísimo, pero verle así, tan excitado, tan lleno de deseo y lujuria…aaarghh lo hacía verse mucho más sexy todavía…- …aun así…voy a deshacerme de estas lindas sandalias…ya tendré otra ocasión para disfrutarlas más – dijo insinuante mientras me quitaba lentamente la sandalia, depositó un beso en mi tobillo y en mi pie y cambió de pie para repetir la acción. Cuando vi que empezaba a subir de nuevo besando mis piernas lo detuve.


-¡NO!, No sigas…- paró súbitamente y alzó su cabeza para observarme asustado, temiendo que me hubiera arrepentido, yo me limité a entrecerrar los ojos y a mirarle - Aunque a ti te parezca sexy verme así con mis sandalias…- dije mientras con un gesto de mi mano señalaba mi cuerpo…- yo considero condenadamente sexy verte sin tu calzado…después de todo…no es justo estar en desigualdad de condiciones…-le hice un puchero y en su cara apareció una gran sonrisa.


-Siendo así…de inmediato le pongo solución – me guiñó un ojo y se levantó rápidamente…yo gruñí, añoraba sentir su cuerpo y su calor pegados al mío…pero él mirándome entre lujurioso y divertido se quitó las deportivas y los calcetines tobilleros mientras yo disfrutaba de las vistas…sus brazos musculosos pero sin pasarse…su pecho tan perfecto, sus abdominales…mmm tenia tableta…pero sus bóxers negros me impedían disfrutar de la vista completa…así que…cuando él se acercaba de nuevo para ponerse sobre mi le puse un pie en esas bien marcadas abdominales para detenerle…él miró hacia el pie, pero yo no lo dejé quieto…le acaricié los abdominales mientras me incorporaba…me puse de rodillas frente a él mirándole a los ojos…lo besé en la boca delineando el contorno de sus labios con mi lengua y después besé su mandíbula, su cuello, le di un ligero mordisco, y continué por su clavícula mientras le acariciaba los brazos y el pecho, sus manos me acariciaban los hombros, los brazos y la espalda…continué mi camino a su pecho…besé uno de sus pezones mientras acariciaba el otro con mi mano y lo lamí y mordisqueé pellizcando un poco el otro…otro gemido salió de él incitándome a continuar…alterné uno y otro hasta que decidí abandonarlos para volver a su cuello…mientras mis manos bajaban lentamente acariciando todo a su paso hasta sus bóxers…acaricié sus glúteos por encima de ellos y apreté un poco luego rodeé con una mano para acariciarle su ya más que excitado y notorio miembro…un jadeo y un gruñido acompañaron al gesto y él me agarró fuerte la cabeza para besarme intensamente mientras la otra mano la llevaba a uno de mis glúteos para apretarlo…dejé las caricias…subí las manos hasta llegar al borde de sus bóxers y se los bajé, el levantó sus pies para salir completamente de ellos y con uno los tiró hacia atrás, me separé de él para observarle de nuevo pero esta vez al completo con una mirada intensa de deseo y lujuria pero a la vez juguetona…cuando mis ojos llegaron a su miembro…dejé de respirar, sentí como mis ojos casi salían de sus órbitas…lo que había frente a mí, totalmente erecto era un monumento descomunal…¿Me cabrá todo? Espero que sí…pensé mordiéndome el labio…


-Ese labio es mío- dijo abalanzándose para besarme, me mordió ligeramente el labio inferior – si…definitivamente mío- afirmó, para después y sin dejar de besarme recostarme en la cama, con su cuerpo completamente desnudo sobre mí. Yo le acariciaba la espalda hasta los glúteos de arriba a abajo y viceversa. Su miembro rozando mi intimidad me estaba volviendo loca. Mientras una de sus manos me acariciaba y masajeaba el pecho y jugaba con el pulgar en mi pezón…la otra descendió para acariciar mi bajo vientre por encima de las braguitas, gemí y levanté ligeramente las caderas queriendo continuar la caricia…- como ves…a este juego pueden jugar 2- dijo pícaramente con su media sonrisa.


Continuó acariciándome por encima de las braguitas un poco más…- mmm, estás empapada…-murmuró sobre mis labios mirándome intensamente a los ojos. Volvió a hacer un camino descendente de besos y lamidas…pero esta vez al llegar a mis braguitas…comenzó a quitármelas…lentamente al principio…pero cuando llegó a la altura de la mitad de mis muslos las sacó de un tirón…me observó, se humedeció los labios con la lengua relamiéndose y me miró juguetonamente…como advirtiéndome de lo que iba a hacer…sólo me dio tiempo a agarrar con fuerza las sábanas en lo que el subía sus manos acariciándome desde las rodillas hacia arriba para después separar mis piernas gentilmente. Acercó su cara a mi bajo vientre…su respiración sobre él me hizo poner la piel de gallina y me estremecí, noté una sonrisa en su cara al percibirlo…y entonces….pasó su lengua por todo mi centro hasta mi clítoris, gemí sin poder evitarlo, sin minimizar el sonido.


-Mmm…eres…deliciosa. –continuó lamiendo, introdujo su lengua en mi centro y con un dedo empezó a hacer círculos en mi clítoris…


-Argh…¡Edward!...mmm- me mordía el labio.


-Eso es… preciosa,… di… mi nombre,… grítalo…no sabes… lo bien… que suena… mi nombre… en tu boca- pidió mientras seguía con su tarea. Bajé mi mano para enredarla en su pelo y me arqueé acercándome aún más a su boca. Él metió una mano bajo mis nalgas mientras con la otra hacia círculos en mi centro, metió un dedo y después otro y yo contuve un grito mordiéndome el labio…casi me hacia sangre. Él continuó metiendo y sacando los dedos y lamiendo mi clítoris y yo me movía, me arqueaba, clavaba las uñas en las sabanas… - vamos amor…córrete- me ordenó y continuó con lo que hacía hasta que por fin llegué al clímax, los espasmos me golpeaban como una tormenta y el continuó hasta el último de mis temblores. Entonces levantó su cabeza se relamió y chupó sus dedos saboreando. Yo me apreté contra él, buscando el contacto, no podía esperar más.


-Edward…por favor…-supliqué.


-¿Por favor qué Anahí?


-Por favor ¡hazme tuya ya!-le grité. Él sonrió, se acercó a mi boca y me besó. Le rodeé con mis brazos y levanté mi cadera incitándole a penetrarme.


- Solo tenias que pedirlo amor…tus deseos son ordenes para mí-dijo sonriendo contra mi boca y me penetro de una sola vez. Jadeé y grité. Él se quedo quieto un momento mientras me adaptaba, sin dejar de besarme los labios, el cuello, los hombros…Cuando ya me adapté moví mis caderas para hacérselo saber y le rodeé con mis piernas. Él comenzó con unos movimientos lentos gemí y lo besé. Edward me acariciaba, recorría sus manos por mi cuerpo, se entretenía con mis pezones y mis caderas, mis muslos.


-Edward –dije en tono bajo y ronco perdida entre las sensaciones.- más…-supliqué. Él sonrió y aumentó el ritmo. Edward se levantó un poco mientras nuestros cuerpos solo se tocaban de la cintura para abajo, nos mirábamos y movíamos buscando aliviar ese fuego que nos quemaba por dentro, jadeamos y gemimos importándonos poco que nos oyeran. Me mordí el labio mientras él empujaba fuerte hasta que comencé a temblar, llegué al clímax de nuevo y él ahogó mi gritó con un beso


– Te…amo…-dijo, para unos segundos después llegar él también. Edward se tumbó sobre mí y yo con los ojos cerrados le acaricié el cabello y lo hombros, ambos estábamos jadeando e intentábamos recuperar el aliento y el ritmo cardiaco.


- Yo…yo también te amo-le dije un poco avergonzada. ¿Cómo era posible que me hubiera enamorado de un hombre al que había conocido hacia poco menos de 1 hora y del que no sabía prácticamente nada? No lo sabía, lo único que sabía es que el sentimiento que recorría mi cuerpo y que se había asentado en mi corazón definitivamente era amor…




Él notó en mi tono de voz que algo no andaba bien, así que alzó la cabeza y me miró.


- ¿Qué pasa amor?¿Estás…estás arrepentida?-inquirió.


Le sonreí, ¿arrepentida? No, en absoluto, preocupada más bien, porque esto fuera un sueño y me despertara, porque todo fuera mentira…se me escapó una lágrima y él se tensó, me la limpió con un beso. – Cariño, háblame, dime qué te pasa, ¿por qué esa lágrima?- estaba preocupado, lo notaba.


-Es que…tengo miedo – él frunció el ceño.


-¿Tienes miedo de mi?


-Sí, bueno, no, no de ti…tengo miedo de lo que siento, - desvié mi mirada, no podía verle por culpa de la vergüenza al estar revelando mis sentimientos y temores.- tengo miedo de haberme enamorado tan rápido de alguien que no conozco, y de que no sientas lo mismo. Tengo miedo de que esto sea un sueño y me despierte y de que todo sea mentira. Tengo miedo…-hice una pausa- de que esto sea un simple entretenimiento mientras estás aquí-las palabras brotaron de mi boca casi sin respirar. Él frunció el ceño asimilando mis palabras, entonces, me deleitó con una media sonrisa y me acarició la mejilla.


- Te entiendo totalmente, porque eso mismo me pasa a mí, o bueno, me pasaba hasta que has dicho eso. Porque ahora sé que los dos sentimos lo mismo, por muy grande que sea esta locura, nunca en mi vida me había pasado, nunca había sentido esto por nadie hasta que te vi hace un rato. Y no estoy dispuesto a dejarte ir…tenemos toda la vida para conocernos, pero lo más importante ya lo sabemos, lo más importante es que nos amamos, y te juro – hizo una pausa en la que su mirada se intensificó – escúchame bien Anahí, -asentí con la cabeza y le miré a los ojos. – Te juro que esto no es pasajero, no sé cómo lo vamos a hacer, pero te juro que vamos a pasar el resto de nuestras vidas juntos.


Mis ojos estaban cristalinos por las lágrimas. Ese juramento era todo lo que necesitaba oír. Nos amábamos y haríamos lo que hiciera falta para ser felices y disfrutar de nuestro amor, no tenía dudas.


Nos besamos intensamente sellando el juramento, uniendo nuestros corazones de por vida. En cuestión de minutos él se había convertido en mi vida y yo en la suya, me daba igual todo, tener que dar explicaciones a su familia que estaba en las cabañas de al lado, a Davinia, que debía estar preocupada por mi tardanza y que se quedaría boquiabierta cuando se enterara, a mi familia…me daban exactamente igual todos. Sólo quería seguir junto a él, amándonos con locura. Sin duda alguna esta era la más dulce de las locuras y si me tuvieran que encerrar en un manicomio, no me importaría, porque disfrutaré de ella hasta el final.




 
Este fue mi primer Oneshot, lo escribí en 2 días, así que soy una inexperta por lo que pido un poco de clemencia y que aportéis vuestra opinión y consejo para poder aprender y mejorar. Todas las críticas son constructivas así que son bienvenidas.

También quiero agradecerle a Rommy por animarme a escribir y brindarme los primeros consejos, a Teles también por sus consejos, sus ánimos y su inestimable colaboración y dedicación y a mi novio, que siempre me apoya y me anima y es mi primer admirador. Espero que le guste, aunque sea un poquito, a alguien. :P

Crisof89

Probando Suerte - Capitulo 1

PROBANDO SUERTE




CAPITULO 1: Introducción.

Estaba sentada en el sofá viendo la televisión, cambiaba de canal cada poco segundos buscando algo que le resultara interesante.

- Lilly! Piensas dejar algo para ver o vas a seguir cambiando de canal toda la tarde?
- Es que no ponen nada que valga la pena ver!
-Bueno, en ese caso ¿Por qué no ponemos una película?
-¿Una película? Hum... ¡ Es una buena idea Holly! Pero elijo yo, que no tengo ganas de ver otra película dramática de esas que tanto te gustan a ti...
- Como si las que a ti te gustan fueran mejores! Pero con tal de ver algo del tirón me conformaré.

Lilly se levantó velozmente del sofá...

- Holly, haz palomitas y unos capuchinos!!!

Holly puso los ojos en blanco, suspiró y se encaminó a la cocina a cumplir con su tarea. Abrió la alacena cogió las palomitas, el capuchino y el azúcar y lo puso todo en el mostrador. Después metió las palomitas en el microondas y lo puso en marcha y mientras estas se hacían, cogió dos jarritas y las dejó en el mostrador mientras cogía la leche del frigorífico, llenó las tazas y al terminar de hacerse las palomitas introdujo las jarras con leche en el microondas. Puso las palomitas en una fuente; sacó un par de cucharitas del cajón cogió las jarras con la leche caliente y vertió 3 cucharadas de capuchino y 2 de azúcar en cada jarra y las removió bien.

- El truco para preparar un buen capuchino es calentar bastante la leche antes de poner el capuchino y el azúcar, poner la cantidad justa para que quede sabroso y dulce pero sin pasarse y removerlo muy, muy bien... Gracias Michele!!

Mientras Holly preparaba los capuchinos y las palomitas en la cocina; Lilly había repasado una y otra vez la gran colección de películas que tenían hasta dar con una que le llamara la atención. La cogió, la abrió e inserto el disco en el DVD al mismo tiempo que Lilly entraba en el salón.

- ¿Ya has elegido una de esas pelis insustanciales que tanto te gustan?
- No son insustanciales.Sólo porque te hayas encasillado en la categoría de películas de Drama y no seas capaz de disfrutar de una buena peli, sea cual sea su categoría no significa que sean insustanciales. En esta ocasión vas a tener suerte porque he elegido una comedia romántica para que haya algo de drama para ti pero también muchas risas para mi.


- Vale, vale... Es más de lo que puedo pedir, dale al play!


Las chicas se acomodaron en el sofá, resguardadas del frío por una suave y gruesa manta roja y con una gran fuente de palomitas y unos deliciosos capuchinos para picar y comenzaron a ver la película.


Una hora y media más tarde...


- Lilly, lo reconozco - suspiró Holly - no ha sido una mala elección.
- Si ya te lo decía yo....Tengo hambre ¿Qué te parece si pedimos unas pizzas para cenar?


... Ding Dong, Ding Dong...
- Ya abro yo...



Holly se levantó del sofá, se dirigió a la puerta, miró por la mirilla y
sonrió. Fuera se encontraba un joven moreno, de unos 25 años, de 1,74 m. de
altura y 73 Kg. Vestía unos vaqueros desgastados, una camiseta verde con letras
blancas y una chaqueta de aviador marrón claro. Sus ojos marrones tenían un
punto de picardía y de infantil y su sonrisa iluminaba sustancialmente la cara,
todo ello unido a su pelo con un look "despeinado a conciencia" lo hacía
irresistible


- Greg!!! Cuánto tiempo sin verte!


- Hola Holly! Qué haciais?


- Acabamos de terminar de ver una película y estábamos pensando en pedir unas
pizzas para cenar mientras vemos otra. - Dijo Lily emocionada, saliendo del
salón para abrazar a su amigo.


- ¡Me apunto! Para mi una peperonni y una peli de terror.


- ¡¡¡ SIII !!! - Gritó Lily.


- ¡Qué remedio! Sois 2 contra 1. Entonces una de peperonni para Greg y,
déjame adivinar, una caprichosa para Lily?


- Correcto.


- Id eligiendo pelicula y preparando algo de picar y de beber mientras llamo
a la pizzeria - dijo Holly mientras se dirigía al teléono del recibidor. - Ah!
Y pagais vosotros las pizzas como recompensa por la película.


- Oh! Vamos Holly! No te quejes tanto, ya verás como lo pasamos bien y por la
cena no te preocupes, invito yo.


- ¡Qué bien me cae este chico! - dijo Lily besando la mejilla de Greg. - Y
qué pena que no te atraigan las chicas, haríamos una pareja perfecta.


- Jajajaj Lily, siento no cumplir con todos los requisitos para ello.


Los tres amigos se reunieron en el salón y se acomodaron en el sofá, Lily ya
había introducido la pelicula en el reproductor y se dispuso a ponerla en
marcha.


- Preparados para mucho suspense, algunos sustos y varios gritos?


- Vamo Lily! Calla y ponla en marcha!- Instó Holly mientras Greg soltaba unas
carcajadas.


A Greg esas jóvenes le tenían maravillado. Eran tan distintas y a la vez tan
iguales. Se compenetraban de una manera tan poco común.


Mientras Lily era una joven de baja estatura, delgada, de pelo color chocolate, muy corto y a capas, con ojos de color verde, redondos y grandes, nariz redondeada y con pecas, piel color vainilla y una personalidad arrolladora, era una personita dulce, vivaz, inocente, con mucha vitalidad.


Holly era alta, morena, de pelo largo, buena constitución, ojos color miel y ligeramente almendrados, nariz un poco puntiaguda, piel color canela y una personalidad más asentada, seria, con los pies en la tierra pero divertida, interesante y atractiva.


Tenían una magnífica relación. Eran las mejores amigas del mundo, prácticamente humanas y a él le hacían sentir uno más.


Desde que se habían conocido 8 años atrás los chicos le habían hecho sentir uno más. Juntos eran como los tres mosqueteros y habían vivido todo tipo de experiencias. Eran una pequeña familia y no la cambiaría por nada.


- Greg, pareces un poco ausente - le susurró Holly al oído.


-Eh! Qué? Ah! Estaba recordando el principio de nuestra amistad...


- Ah! Claro!


Unos pocos minutos, sobresaltos y grititos después sonó el timbre lo que provocó un mayor sobresalto y un gran grito colectivo.


- Aaaarrggg! Uf! Qué susto! Voy a abrir, seguro que es la cena.


- Voy a por mi cartera Holly.


Lily puso en pausa la película, no quería que los demás se perdieran nada.


Holly llegó a la puerta y comprobó que realmente era el repartidor de pizzas.




Esto es el comienzo de una nueva historia.
Saludos!